Empieza por el puño
Ancho y suave, con suficiente elasticidad para adaptarse a la hinchazón que varía a lo largo del día.
Pies sensibles e hinchados
Si los pies reaccionan a todo, el calcetín suele ser lo más fácil de cambiar —y lo último que la gente cambia—.
Hinchazón que varía a lo largo del día, piel fina o sensible, dedos doloridos tras un largo turno: todo ello hace que el puño y la costura de la puntera sean las dos partes más importantes de un calcetín.
Un puño suave que no aprieta, una puntera plana que evita las rozaduras y fibras naturales seleccionadas para la piel, en varias alturas y materiales.
Consulta la gama Kilde®Ancho y suave, con suficiente elasticidad para adaptarse a la hinchazón que varía a lo largo del día.
Plano y liso. Una costura elevada es la causa más habitual de rozaduras.
Bambú para una suavidad ideal para la piel sensible; algodón mercerizado para la comodidad habitual del día a día.
La comodidad proviene de la elasticidad. Cuando el puño se nota rígido, el calcetín ya ha cumplido su función.
Su diseño sin opresión está pensado para adaptarse a la hinchazón sin dejar marcas. Si la hinchazón es reciente o se presenta solo en un lado, consulta con un profesional sanitario.
El bambú suele ser el más suave para la piel sensible; la lana merina es la que más abriga sin picar.
Sí, un par limpio y holgado está bien, y en la gama hay calcetines específicos para dormir.
Esta página contiene información general y no sustituye el asesoramiento de un profesional sanitario cualificado.