Pies sensibles e hinchados

Calcetines para pies sensibles, hinchados o doloridos

Si los pies reaccionan a todo, el calcetín suele ser lo más fácil de cambiar —y lo último que la gente cambia—.

Hinchazón que varía a lo largo del día, piel fina o sensible, dedos doloridos tras un largo turno: todo ello hace que el puño y la costura de la puntera sean las dos partes más importantes de un calcetín.

De dónde viene la molestia

  • Un puño que se ajusta bien por la mañana y aprieta por la tarde
  • Una costura en la puntera que se engancha en las uñas o en los nudillos
  • Fibras sintéticas que retienen el calor y la humedad
  • Elástico que se ha endurecido tras repetidos lavados

Calcetines cómodos y medias que no aprietan de Kilde®

Un puño suave que no aprieta, una puntera plana que evita las rozaduras y fibras naturales seleccionadas para la piel, en varias alturas y materiales.

Consulta la gama Kilde®

Cómo elegir

Empieza por el puño

Ancho y suave, con suficiente elasticidad para adaptarse a la hinchazón que varía a lo largo del día.

Luego, la puntera

Plano y liso. Una costura elevada es la causa más habitual de rozaduras.

Después, la fibra

Bambú para una suavidad ideal para la piel sensible; algodón mercerizado para la comodidad habitual del día a día.

Cámbialos a tiempo

La comodidad proviene de la elasticidad. Cuando el puño se nota rígido, el calcetín ya ha cumplido su función.

Preguntas frecuentes

¿Son adecuados para pies hinchados?

Su diseño sin opresión está pensado para adaptarse a la hinchazón sin dejar marcas. Si la hinchazón es reciente o se presenta solo en un lado, consulta con un profesional sanitario.

¿Qué material es el más suave?

El bambú suele ser el más suave para la piel sensible; la lana merina es la que más abriga sin picar.

¿Puedo llevarlos puestos en la cama?

Sí, un par limpio y holgado está bien, y en la gama hay calcetines específicos para dormir.

Esta página contiene información general y no sustituye el asesoramiento de un profesional sanitario cualificado.